Elige algo fácil de digerir, como yogur natural con miel, nueces y una pieza de fruta, o una tostada con aceite y tomate. Bebe agua con un toque de sal y limón si el día será caluroso. Evita abundancias y picantes intensos. Empaca un puñado de frutos secos y observa cómo la caminata resulta más fluida cuando el estómago no pide toda la atención. La sencillez alimenta la claridad.
Elige algo fácil de digerir, como yogur natural con miel, nueces y una pieza de fruta, o una tostada con aceite y tomate. Bebe agua con un toque de sal y limón si el día será caluroso. Evita abundancias y picantes intensos. Empaca un puñado de frutos secos y observa cómo la caminata resulta más fluida cuando el estómago no pide toda la atención. La sencillez alimenta la claridad.
Elige algo fácil de digerir, como yogur natural con miel, nueces y una pieza de fruta, o una tostada con aceite y tomate. Bebe agua con un toque de sal y limón si el día será caluroso. Evita abundancias y picantes intensos. Empaca un puñado de frutos secos y observa cómo la caminata resulta más fluida cuando el estómago no pide toda la atención. La sencillez alimenta la claridad.